Una nueva modalidad del virus SARS-CoV-2, que causa la covid-19, ha generado una respuesta aclaratoria por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), asumiendo de entrada que las mutaciones víricas son inevitables y habituales. La mayoría de estas nuevas variantes del virus no ofrecen alteraciones significativas con respecto a la cepa original, pero hay que redoblar los esfuerzos a la hora de la detección de nuevos síntomas o agudización de los ya conocidos. La última hasta ahora es la variante lambda (linaje C.37), calificada por la OMS como ‘variante de interés’ (VOI). Esto quiere decir se ha detectado de manera puntual, por debajo del 1%, según los datos disponibles en el Sistema para la Vigilancia en España y Centro Nacional de Epidemiología. Apareció por primera vez en Perú a finales del año pasado y se le conoce como la variante andina; tras expandirse por Sudamérica, se ha detectado su presencia en más de 40 países. Esta variante, más contagiosa que sus predecesoras, presenta una incidencia en España mínima en la actualidad -han aparecido algunos casos en comunidades como Extremadura y Euskadi.
La variante lambda presenta solo una resistencia "modesta" contra los anticuerpos provocados por las vacunas de coronavirus Pfizer/BioNTech y Moderna, lo que sugiere que las vacunas aún funcionan, tres mutaciones —llamadas RSYLTPGD246-253N, 260 L452Q y F490S— que se encuentran en la proteína de espiga de la variante lambda pueden otorgar resistencia a la inmunidad inducida por las vacunas, pero se necesita más investigación.
"Dos mutaciones adicionales, T76I y L452Q, ayudan a que lambda sea altamente infecciosa. Actualmente, la OMS ha marcado la variante lambda como una 'variante de interés'. Esto quiere decir que presenta cambios en su genoma que puede afectar a la transmisión del virus, la gravedad de la enfermedad o síntomas y su capacidad para escapar al sistema inmunitario.
A no ser que el problema de la pandemia se resuelva a nivel internacional no se resolverá a nivel local. La mayoría de la población mundial no está vacunada y ello es el caldo de cultivo para el surgimiento de una variante del virus que sea resistente a las vacunas existentes hoy. A Delta la está sucediendo otra (Lambda) surgida en América Latina, aparecida en Perú que parece resistente a las vacunas, con lo cual se comienza todo el proceso de nuevo. Y lo que es más preocupante es que no hay plena consciencia de que para resolver la pandemia el hecho de que la mayoría de la población mundial no esté vacunada representa un enorme obstáculo para resolver la pandemia. Esto todavía no se ha captado por las estructuras de poder económico, financiero, político y mediático responsables de las enormes crisis climática y pandémica que existen a nivel mundial. Una vez más la realidad muestra que la solidaridad es mucho más eficaz para conseguir el bien común que el individualismo egoísta que nos está llevando al desastre
La Fundación Foessa y CaritaS han publicado el informe "Sociedad expulsada y derecho a ingresos", donde indican que la pandemia ha tenido un impacto "desolador" en la sociedad española, con 11 millones de personas en exclusión social y, de ellas, seis millones ya en situación de pobreza severa. Son dos millones más que en 2018 y supone la cifra más elevada registrada en el país desde 2007. Según el informe, se aprecia un empeoramiento generalizado de los niveles de integración para el conjunto de la población: han aumentado las familias en situación de pobreza, pero también se han reducido los hogares sin problemas de exclusión, que son el 41,2% cuando en 2018 eran el 49,3%. "Se ha producido un deslizamiento de los diferentes estratos de la sociedad hacia situaciones de mayor precariedad y exclusión social. Una fuga imparable hacia una sociedad más desigual, donde el grupo que más crece es el de los más desfavorecidos", ha aseverado. "Este in...

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